martes, 7 de julio de 2009

Voluntad Pura!!

Pués así se dio la jornada. Desde el momento en que alistábamos todo para partir hacia la Esfinge, fue encontrarnos paso a paso con la motivación de estar en camino de nuestros sueños.
Durante todo este tiempo la ansiedad nos envolvía por estar ya bajo la imponente presencia del monolito de granito.

Un dia antes comprar la comida, alistar el equipo que faltaba de última hora, averiguar la salida de buses hacia la ciudad de Caraz para luego ir a la zona de la laguna de Parón desde donde se empieza la caminata de aproximación; todo nos tenía a flor de piel el espíritu deseando volar ya y recorrer las líneas mágicas de la escalada.

Al fin el día llegó de encaminarnos. Todo fue una aventura desde tomar las "Combis" que tomaban en contravía la ruta para rebasar todo lo que se ponga a su paso. Luego llegar a Caraz y tomar un taxi con un par de colegas gringuitos montañistas para rebajar la cuota que es para llegar... Dos horas más tarde llegamos al último punto: La Laguna de Parón!

Una vista espectacular, mágica, empieza a llenar nuestras venas de alegría y poder. Así, tomamos nuestro extremo pesado equipaje y nos encaminamos por el sendero de aproximación... realmente un reto al espíritu!

Una caminata de 4 horas de subida con todo el peso encima, una altura de 4200msnm y las ganas de escalar, nos despierta a la realidad: el físico está casi rendido pero la voluntad lo puede más y nos empuja a alcanzar el campamento base!


Y ahí estaba, la gran pared, la silueta de la Esfinge, esperándonos tan pacíficamente para recibir nuestro esfuerzo y amor a sus líneas! Gran regocijo después de tanta apabulladura!

Después de un día de descanso y reposición física, nos acercamos a la pared para mirar con los mapas por donde iban las rutas que queríamos escalar. La primera ruta elegida: Ruta Original o del '85.

Así el día de escalarla llegó y con una mochila con algunas cosas demás empezamos y depués de unos cuantos largos sentimos el peso que nos llevaba muy lentos y cansados de gana. Así que decidimos bajar e intentar al siguente día, solamente con una botella de agua, unas "kiwichas" (quinua en barra) y las ganas locas de escalar.



Al día siguiente muy temprano y duespués de un "bivak" excelente cerca de la pared, empezamos a escalar a las 7am. Largo trás largo, avanzamos impulsados por el espíritu y la voluntad, cada paso sintiéndolo desde dentro y con la concentración al 100%. El cansacnio también se haciá notar mientras más subíamos.


Cada trazada en la ruta era cada vez más interesante, pasos aéreos, chimeneas, fisuras anchas, tramos muy largos sin seguridades muy confiables, hacían de la escalada realmente un campo completo de aprendizaje.






Para el largo 13 de la ruta, casi sin previsión, nos dimos cuenta que estábamos un poco desviados de la ruta y tuvimos que aventurarnos rápidamente (escalando en simultáneo) por la pared hasta encontrar de nuevo el camino correcto, porque la noche nos venía encima y queríamos salir antes que una posbile nevada nos cayera. La cumbre ya se veía y aunque muy cerca, no la lográbamos alcanzar.


Llegó el momento del tramo final. Las ansias y alegría se escondían tímidamente en el cuerpo para no perder la concentración. Gabriel lleva la delantera del último largo y con gran fascinación echa un grito al aire cuando alcanza la cumbre de la Esfinge (5325msnm). Roberto vino pronto atrás de él y juntos, completamos la ruta a las 13 horas de recorrido en escalada libre: SOLO MANOS Y PIES COMO HERRAMIENTAS!!


El cansancio no nos deja explotar de emoción ya que lo que queda de energía la tenemos que invertir en el retorno hacia el vivak a 800 metros más abajo. Un abrazo bien merecido y un sincero choque de puños sella la jornada en nuetros espíritus...





Los siguientes dos días los utilizamos para un descanso merecido y avisorar la siguiente línea: Riddle of the Coordillera Blanca, escalada de dificultad 5.10+ / A3.



Un plan parecido al utilizado en la ruta normal, nos lleva al día de escalar esta ruta, pero planeada para realizarla en dos días, por tanto, cargábamos un petate: mochila con comida, agua, abrigo, bolsas de dormir y algo de equipo = Peso inmisericorde!



Ya en el primer largo de la ruta subimos al "chancho" y no vimos futuro... La solución: el segundo debía cargar la mochila en cada largo que seguía.



Así la escalada se avanzaba rápidamente, partimos a las 8 de la mañana y para eso de una de la tarde ya habíamos pasado la mitad de la vía. Entre nosotros corría una molestia particular por la mochila que nos sacaba a veces de las casillas y las que más sufrían eran las pantorrillas y los antebrazos.



Todo transcurría con normalidad, un largo de fisura perfecta agotador antes de una sección que nos arrojó "el alma al piso": el largo de escalada artificial (artificial porque se progresa mediante todas las herramientas disponibles), una sección de fisura realmente, realmente, pequeña, con musgo reinando el paraje y un techo macabro... nada que despierte nuestra iniciativa de continuar por ese camino. Después de una fuerte discusión mental si quedarse para probar o no al día siguiente dicha sección, las ganas se volatilizaron y decidimos bajar felices con el esfuerzo que hasta ese momento habíamos estrechado! Con un poco de amargura abandonamos la ruta hacia el bivak...





"se le cae el alma al piso al ver la sección de artificial"



Los posteriores días los usamos de diversión y esparcimiento. Encontramos una línea de fisura en un bloque disperso en la caminata hacia la pared. Esta pared despertó nuestra fascinación al verla tan fina y perfecta, corta pero poderosa... Extraplomada!!


Le dimos unos pegues y el camino a seguir se marcaba con la sangre de los dedos del Roberto que no paraban de derramar pus y cutículas en todo el tramo!


Al final salieron todos los pasos, pero faltó la encadenada... queda el deber pendiente!


De hecho, la vía recibió el nombre de "Labios sangrantes" por la deshidratación que hizo que nuestros labios parecieran suelas pisotedas! jeje!

"no llore papito, gajes del orificio"

Así, unos días luego nos despedimos del lugar tan mágico y poderoso; muy agradecidos por la oportunidad de medirnos en esta pared tan increíble, por el clima espectacular y el abrigo maternal de la luna todas las noches. Partimos muy felices y satisfechos!!


3 comentarios:

  1. Tan ansiosa esperé el día de saber los detalles de su escalada en la Esfinge, pero el día llegó, y después de haber leído todas sus aventuras y de saber que lograron alcanzar la cumbre, me siento súper emocionada y convencida de sus capacidades... Seguiré pensando en ustedes, sobre todo en tí Robo jejeje
    Un abrazo fuerte!!!

    ResponderEliminar
  2. Mis ojos no paran de llorar de la emociòn de saber que estàn cumpliendo con sus sueños, y que a pesar del dolor que sienten sus cuerpos cansados y heridos por las dificultades que se les presentan en el camino, siguen ahi con una gran sonrisa plasmada en sus rostros, eso es muy valioso ver en ustedes,sigan adelante chicos..... tqm Negrito!!!!

    ResponderEliminar
  3. Que chevere, la esfinge. Ahí es donde yo aprendí de las grandes paredes. Pagué caro derecho de piso, pero fue hermoso, cada amanecer y cada largo culminado era una recompensa mil veces mayor que la deshidratación, los 4 días en la pared, un lente de contacto perdido y la inmisericorde petateada que nos tocó pasar. También tengo un deber pendiente por ahí.
    Un abrazo
    Carolina

    ResponderEliminar